Hoy es un día como que no…

Pues si! Hoy es de estos días en que, nada más abrir los ojos, estaba de mal humor.

Pensamientos poco útiles, sensación de agobio, falta de ganas, aburrimiento, cero iniciativa, escasa energía como para reaccionar y darle un rumbo diferente a mi día. Pues no! Hoy como que no!

Hoy tengo un mal día. Sin más. Esto es así. Y creo saber el por qué.

Temo la vuelta a la vida normal tras el periodo de confinamiento en esta fase de pandemia. Lo temo.

Hoy es así.

Temo que todo vuelva como antes.

Quiero compartir con todos Vosotros que, en verdad, el confinamiento me ha venido bien. Porque por fin he vuelto a tener tiempo! Dios, qué bonito suena la palabra ‘tiempo’.

Lo necesitaba tanto! Ya hacía demasiado que la vida, las circunstancias, los imprevistos, las situaciones a la que enfrentarme, las que rechazaba y las que aceptaba, las tareas del día día, las responsabilidades, las preocupaciones, el ritmo en general me habían absorbido completamente. No tenía energía suficiente para llegar a todo ni a todos. Estaba remontando, esto si. Pero lo que cuesta hacerlo cuando el entorno, en muchos aspectos, se queda igual y tu has cambiado!

Así que este parón forzado me ha venido de perlas. También para replantearme todo, darle la vuelta y cambiarlo todo si cabe.

Desde el primer momento me había mentalizado con que iría para largo. Así que no he estado alimentando expectativas ni decidiendo fechas en mi cabeza a partir de las cuales saldría nuevamente a la calle.

Si no hay expectativas, si no estás siempre pensando en cómo deberían ir las cosas ni en el cuando determinados eventos se tiene que producir, ni con quien te tienes que encontrar, pues no hay decepción sino aceptación.

Dejas que las cosas simplemente sigan su curso. Y vives en lugar de luchar por sobrevivir.

Al final este es el verdadero truco para ser felices, para que las cosas simplemente sucedan. Esta es la verdadera ley del mínimo esfuerzo. Dejar de oponerse y resistirse, de luchar allí donde la lucha es innecesaria o bien obsoleta y parar. Y respirar.

Saber parar, tener la humildad de aceptar que las cosas son como son, que las personas son como son. Y que uno es como es. Sin juicio ni pre-juicio. Y obviamente sin pre-ocupaciones.

Pero hoy lo veo todo ofuscado. Mi mente a veces se cansa de tanta positividad, de tanta motivación, de tanto equilibrio y decide ponerme a prueba. Y me machaca, intenta pintármelo todo de color gris.

¿Cómo equilibrar una vida plena y en paz con uno mismo y el entorno en una sociedad que rema constante y violentamente en contra de ello?

Esta sociedad no está estructurada para ello. Esta sociedad no quiere que seamos seres libres y felices.

Pero no, esperad! Me he expresado mal!! Reformulo…

Hay una parte de esta sociedad, la que bombardea nuestra mente a través de mensajes manipuladores, que no quiere que vivamos libres. Esta parte de la sociedad es la que a cada esquina nos pone un caramelo apetitoso, suculento y nos intenta atraer hacia su consumo. Y una vez caemos en la trampa, nos enreda, nos manipula y nos retiene a través del miedo.

No me creo nada de lo que se dice en las noticias. Es más, llevo tiempo intentando ver lo menos posible la tele. ¿Para qué?

Este tiempo que por fin estoy teniendo es para mi. Y nadie lo va a estropear. Ni siquiera mi mente caprichosa!

Este tiempo es para re-conectar conmigo misma y alimentar y cuidar la mejor versión de lo que soy. Así reflejar cuantas más cosas buenas posibles en mi entorno, dar lo mejor de mi y construir cosas nuevas una vez podamos volver a la calle, volver a la vida. La nueva vida.

Hoy lo veo todo ofuscado porque desconfío. Y a causa de esto tengo miedo.

Desconfío en que realmente las cosas vayan a cambiar.

Desconfío en que se tomen decisiones contundentes para salvar el planeta.

Desconfío en que la gente deje de correr por todas partes a todas horas.

Desconfío que haya más compasión entre personas, que haya más ayuda reciproca y más comprensión mutua.

Esa parte de sociedad que nos tienta con su caramelos sigue siendo fuerte. Y no renunciará jamás a intentar lograr sus objetivos. La lucha por el poder existe desde hace siglos. Dudo que el coronavirus cambie realmente esa parte de la sociedad.

Por lo tanto y aunque hoy mi mente ha decidido que iré deambulando con mi nube gris por encima de la cabeza, tengo que decirle que, vale, esa parte de la sociedad no va a cambiar salvo no haya un colapso estratosférico.

Pero hay otra parte de la sociedad que es diferente. Y esa es la que mola más. Esa es la que cuenta y esa es la que, desde hace siglos, marcha poco a poco hacia el cambio.

Esa es la que empuja despacio, pasito a pasito. Esa es la que no se da por vencida.

Y es esa parte de la sociedad que me ayudará a despertarme mañana con otro ánimo, con otros pensamientos y con esperanza.

Es gracias a ella, es gracias a todas y cada una de las personas que han decidido estar allí a pesar de todo, que mañana será otro día. Y positivo. Lo se.

Esto es lo que me tranquiliza al final. Si, esa gente tan bonita y tan grande que no para es la que me da fuerza.

Sois y somos todos los que, pese a tener un mal día o vivir momentos difíciles, seguimos creyendo, seguimos construyendo, seguimos amando.

Y lo que no pienso hacer es rechazar o destruir el legado que todos los que han trabajado duro para hacer de este mundo un mundo mejor nos han dejado. Yo también quiero hacer mi parte.

Porque estamos juntos en esto.

Y lo estamos aunque hoy tenga un mal día y quizás mi aportación es escasa o nula. Pero aquí estoy. Aquí sigo, al pie del cañón y con el corazón lleno de ganas de dar, de aportar, de aprender.

Aquí estamos. Juntos, tal y como somos. Con nuestros más y nuestros menos. Pero aquí, juntos.

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Imagen destacada: Freepik.es; otras imágenes: Pixabay.com

Vittoria Veri Doldo ~ Health Coach

 

Health Energy Coaching

Acerca de Health Energy Coaching

Mi nombre es Vittoria Verí Doldo, una entrenadora persistente, intuitiva, optimista. La vida me tiene enamorada y compartir me aporta felicidad. Soy Health Coach, experta en el desarrollo del capital humano (personal y empresarial); el enfoque de mi trabajo es holístico ya que considero la persona como un todo. ¿Qué más decir? ¡Mi trabajo es mi pasión!

8 comentarios en “Hoy es un día como que no…

    1. Buenos días Pura Abreu, gracias por tu comentario!! Puedes compartir los contenidos de este blog insertando los links de los artículos de tu interés en la biblioteca. Espero que esta manera te sea igualmente de utilidad. Un gran abrazo y gracias por estar y por compartir!

  1. Hola! Muchas gracias por esta hermosa y profunda reflexión.
    Sí, he tenido muchos días así, y seguramente, tenga más, mientras estoy viviendo en aislamiento social hace más de un mes.
    Tengo buenas e inesperadas respuestas, recuerdos, certezas a nivel personal. Surgieron sin buscarlas en este momento, creo que son resultado de haberlas buscado en el pasado. Mi mundo interior se ha fortalecido.

    Pero, en general, me siento triste porque sé, intuyo, que al terminar esta situación, seremos los mismos, los que pregonamos el amor, el respeto por toda forma de vida, la compasión, el detenerse para admirar una flor, un atardecer. Detenernos cuando vemos a alguien que necesita ayuda, destinar tiempo para escuchar, para agradecer…

    La mayoría de los humanos, saldrá nuevamente corriendo y pendiente de horarios y papeles. Las calles se llenarán de personas apuradas, nerviosas, agresivas.
    Sin tiempo de mirar las estrellas, mirar a los ojos de un animal, agradecer a la vida.

    Entonces la “separación”, la diferencia, entre los que tenemos y cultivamos la vida interior, será más notoria y más fuerte…

    Gracias. Bendiciones 🙏

    1. Hola Querida Nancy, gracias por tu aportación y por compartir tu sentir.
      Yo también llevo un mes o poco más de confinamiento y soy una persona muy afortunada ya que me encuentro en una situación favorable en comparación con tantas personas que lo están pasando verdaderamente mal. No me refiero solo a los infectados o a las familias que han perdido o están perdiendo seres queridos, sino también a todas las personas cuyas circunstancias personales y profesionales están siendo muy duras.
      Aunque haya una buena parte de personas que seguirá un ritmo de vida como el que tenía anteriormente a la pandemia, esto no impide que los que necesitamos cambiar lo hagamos. Si no hubiese separación, no comprenderíamos la unión. Todo lo que ocurre en nuestro alrededor es una señal, una herramienta para que hagamos nuestro camino de la mejor manera posible, para que podamos discernir lo que queremos o bien no en nuestras vidas.
      Si ese entorno que no cambia te altera o te influencia de una forma muy limitante, intenta alejarte o bien intenta encontrar más herramientas en ti que te permitan no abandonar tu propósito ni tus necesidades. Y si sola no puedes, pide ayuda.
      Es esta la gran labor que jamás debemos abandonar. Es este el legado con el que hay que seguir adelante. Verás como podremos hacerlo.
      Para mi ya solo tener la oportunidad de este intercambio es un privilegio y una ayuda importantísimos. No estoy sola, estamos aquí juntas. Y verás como lo lograremos, saldremos distintas de esta y podemos compartir cualquier momento. Los buenos y los menos buenos. Pero nunca abandonar!!!
      Agradezco como siempre tu estar, tus aportaciones y tu compartir. Me dan mucha fuerza :-). Un gran abrazo, cuídate y muchos ánimos!

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