¿Sabías que estamos programados para obedecer a nuestros padres?

Según explica la psicoterapeuta e investigadora Lorna Smith, la naturaleza nos programa para que obedezcamos a nuestros padres.

Compartimos hoy una interesantísima entrevista a la Doctora estadounidense Lorna Smith publicada en La Contra – Lavanguardia.

~

Imagen: lornasmithbenjamin.com
Imagen: lornasmithbenjamin.com

Con más de cincuenta publicaciones científicas, Lorna Smith ha desarrollado una de las teorías más rompedoras en el campo de la salud mental conectando la biología natural y la epigenética con la depresión, la ansiedad y la rabia. Fundadora de la Clínica de Terapia Reconstructiva Interpersonal en Utah, a lo largo de su experiencia profesional ha tratado casos muy extremos. Por esto, ha podido llegar a la conclusión que los trastornos mentales son resultado de un síndrome de corazones rotos, más que de afecciones que alteran el correcto funcionamiento de la mente.

“Veo el mal que produce la mala infancia. Los gobiernos deben crear condiciones para que los niños crezcan sobre una base segura. La ciencia es una manera de admirar y de estudiar el trabajo de Dios”.
 Más que de cerebros rotos, se trata de corazones rotos?

Eso es lo que creo, que los síntomas del trastorno mental (ansiedad, rabia y depresión) son consecuencias de una mala adaptación. La naturaleza nos dio esos sentimientos para ayudarnos a sobrevivir.

La ansiedad, la rabia y la depresión ¿tienen su función?

Sí, un objetivo y un propósito biológico. Todos tenemos dos cerebros, el subcortical, el primitivo, y el gran cerebro, el cortical.

¿Tienen funciones distintas?

Y siguen reglas distintas. El cerebro primitivo está conectado al sistema simpático, que nos hace reaccionar a la amenaza, y al parasimpático, que se ocupa de la seguridad. Ambos involuntarios.

¿La seguridad?

Si eres un mono de la selva, la seguridad radica en evitar el pantano donde viven los cocodrilos. Lo aprendemos copiando a nuestros padres.

Entonces, la rabia, la depresión y la ansiedad son, en principio, aliados.

Exacto. Ante una amenaza, la ansiedad nos pone en situación de luchar o huir, y la rabia es su expresión. La depresión es la respuesta a no encontrar ninguna salida y provoca que te alejes, te escondas…, es un último recurso de defensa.

Tres síntomas psiquiátricos comunes.

Imagen: Pixabay.com
Imagen: Pixabay.com

Sí, que la naturaleza nos dio para ayudarnos. De niños copiamos los mensajes que recibimos de nuestros padres sobre la seguridad y la amenaza. Si se le repite enfadado a un niño: “Nunca haces nada bien”, el niño se dirá a sí mismo: “Nunca hago nada bien”, y esperará que los que le quieren se enfaden con él.

Entiendo.

Hay tres patrones de copia: uno es la identificación con los padres (si mi padre me pegó, yo pego a mi hijo); relacionarte con los otros como lo hiciste con tus padres (si tu padre siempre tenía el control, serás un adulto sumiso), y repetirte los mensajes aprendidos (si te decía que no valías, tú mismo te dirás que no vales).

¿Y esto perdura toda la vida?

Sí, porque se trata de la seguridad y la amenaza, y la naturaleza no quiere que olvidemos al león. Eso es ser adaptativo: haces lo que hacen. Hoy sabemos que el entorno próximo y temprano de la persona cambia su genoma.

También nuestro cerebro cambia con las experiencias.

El cerebro primitivo no, y por eso las personas desarrollan malas conductas adaptativas.

Pero los padres erramos muy a menudo.

Sí, claro, por eso hay tanto trastorno.

…Un ejército de corazones rotos.

Sí, una epidemia. Los padres copian lo que les han hecho a ellos, es una cadena interminable. Hay que intervenir y conseguir dar a los niños una base segura.

¿En qué consiste?

Imagen: Pixabay.com
Imagen: Pixabay.com

En tratarlos de manera que sean interdependientes moderadamente e independientes moderadamente. Copiamos de nuestros padres la sensación de seguridad o de peligro, y eso nos lleva a sentimientos que afloran automáticamente. Y hay aprendizajes terribles, los veo y los he visto durante años en mi consulta.

Dígame uno muy común.

“Nunca estés en desacuerdo con nadie porque no te querrán”: ese aprendizaje lleva directo a la depresión. Un padre con una base segura, con otra percepción de la seguridad, no diría algo así.

Repetimos y repetimos…

Los patrones de la infancia son los patrones de la adultez. Hay personas de alta funcionalidad social –abogados, médicos, profesionales de éxito– que tienen el cerebro cortical en óptimas condiciones pero que están emocionalmente destrozadas a causa del cerebro primitivo.

Entiendo.

A muchos niños, pese a los problemas en casa, en el colegio les va bien porque las cosas son predecibles; y les continúa yendo bien en el trabajo. Pero si de pequeños el sistema de apego estaba destruido, serán personas apegadas al caos que vivieron.

El cerebro reptil actúa, no piensa.

Exacto. La naturaleza nos ha programado teniendo en cuenta la amenaza para que obedezcamos lo que nos transmiten nuestros cuidadores. Y tendemos a obedecer cuando estamos asustados, por eso los políticos siempre nos asustan para que hagamos lo que ellos quieren.

¿Cómo revertir ese aprendizaje?

Imagen: Pixabay.com
Imagen: Pixabay.com

Yo intento reorganizar los sistemas de amenaza y seguridad, reconstruir esas bases dándole mensajes y experiencias al cerebro primitivo. Porque, además, cuando una persona reproduce un comportamiento aprendido en casa, tiene la sensación de que eso está bien.

Los demás monos no tienen tantos problemas.

Cierto, a no ser que los eduquen humanos.

¿Por qué somos tan complicados?

No lo somos, somos robóticos, somos estúpidos. Y no proporcionamos condiciones naturales para el desarrollo. En EE.UU. estamos sufriendo una epidemia de abuso de sustancias, sobre todo en jóvenes de familias ricas a los que los padres les dieron el mensaje de “sé feliz”.

Ese mensaje está bastante de moda.

Entonces tendremos adultos adictos y narcisistas. Crecer con una base segura, con interdependencia e independencia, te permite aprender a dar y recibir, vivir en paz.

 

Fuente: LaContra – Lavanguardia.com

Imagen destacada: Imgfave.com

Vittoria Veri Doldo ~ Health Coach

Health Energy Coaching

About Health Energy Coaching

Mi nombre es Vittoria Verí Doldo, una entrenadora persistente, intuitiva, optimista. La vida me tiene enamorada y compartir me aporta felicidad. Soy Health Coach, experta en el desarrollo del capital humano (personal y empresarial); el enfoque de mi trabajo es holístico ya que considero la persona como un todo. ¿Qué más decir? ¡Mi trabajo es mi pasión!

Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *