Revolución en unos colegios de Barcelona: eliminan asignaturas, exámenes y tareas [video explicativo]

Revolución en unos colegios de Barcelona: eliminan asignaturas, exámenes y tareas

Según una noticia publicada en ElDefinido.cl y que comparto aquí hoy, una red de colegios en España se atrevió a eliminar asignaturas, exámenes, horarios y tareas de su sistema. Hoy, a un año de su implementación, los resultados son tan evidentes que merece la pena destacar el éxito y los efectos de esta revolución en la educación, en la motivación y en el rendimiento de los niños.

Imagen: Fotohomka.ru
Imagen: Fotohomka.ru

El disgusto que los niños sentían con solo pensar en tener que ir al colegio ha desaparecido, ya no buscan excusas para saltarse las clases. El hecho de no tener tareas no es motivo para no estudiar sino todo lo contrario, ya que crece su motivación y las ganas de trabajar. Lo niños con problemas de aprendizaje han descubierto sus capacidades y esto ha reforzado su autoestima permitiéndoles sacar su potencial. Hasta los profesores parece hayan re-descubierto su vocación.

En esta entrevista a Xavier Aragay y María Jonquera Arnó, dos de los líderes de este proyecto, cuentan su experiencia y explican motivos y bases de este nuevo modelo educativo.

¿Qué hicieron y por qué?

La red de colegios jesuitas de Cataluña (FJE) eliminó por completo la educación tradicional con su proyecto Horitzó 2020. Los alumnos trabajan realizando diferentes proyectos que integran distintos contenidos, mientras tres profesores los asisten todo el día (uno de lenguaje, otro de ciencias matemáticas y uno de ciencias sociales). El grupo total es de 60 niños dentro de una sala mucho más grande, con mesones con ruedas y espacios abiertos.

“Los niños van a trabajar. Ya saben, hay una programación, hitos y retos que han de cumplir. Discuten, buscan, estructuran, presentan, dibujan, usan los celulares, los computadores y tablets”, señala Xavier Aragay, director general de FJE de Cataluña.

Imagen: Canvas prints
Imagen: Canvas prints

Los niños están motivados, no paran de trabajar porque se entretienen, llegan a su casa a investigar, cuentan los padres. Están empoderados, se sienten protagonistas, aprenden haciendo y criticando. Los alumnos de 3 años, por ejemplo, han triplicado el uso de palabras respecto al sistema tradicional, simplemente porque interactúan entre ellos en lugar de estar atentos a lo que la profesora dice. El piloto se está probando actualmente en algunos colegios de la red, en niveles de 3 a 5 años y de 10 a 14 años, sumando a más de 1.700 alumnos a esta nueva iniciativa que cumple un año y medio desde su lanzamiento. Su efectividad se ha hecho evidente, derribando los mitos que mantienen la inercia en la educación.

Existen muchos mitos con respecto al aprendizaje, al rendimiento,  a la educación escolar, a las formas de enseñar. Este proyecto las desmiente. A continuación unos ejemplos:

Mito 1: Habrá problemas de disciplina

“¿Por qué hay problemas de disciplina en la escuela tradicional? Porque los niños han de estar callados y quietos. Imposible. Aquí ni han de estar callados ni han de estar quietos, primero porque están trabajando en grupos resolviendo los proyectos y segundo, porque pueden moverse por donde quieren. Entonces los problemas de disciplina desaparecen”, explica Xavier.

La falta de disciplina está vinculada al método que se utiliza para el aprendizaje: un profesor que habla, por lo tanto los otros han de estar en silencio, sin moverse, por ende, aburridos.

Con Horitzó 2020 no ha hecho falta “echar” a los niños de la sala por mala conducta. Además, como en cada grupo hay 3 educadores a cargo, en cualquier momento pueden intervenir mejor. “Un aula de ese tipo se asemeja más a una oficina en la que hay 30 o 40 personas trabajando, entonces ¿hay silencio? No, se está trabajando. No debe haberlo“, afirma Aragay.

Mito 2: Los profesores no quieren cambiar

Imagen: Esmas.com
Imagen: Esmas.com

Los docentes que entraron en el nuevo sistema ya no tienen vuelta atrás. Al principio exigió más trabajo, como todo comienzo en una planificación, pero luego todo se fue dando, fluyendo, hasta el punto de que trabajan incluso mucho más de los que se les exige. Los profesores que han implementado el cambio les hemos hecho un programa de formación, seguimiento y acompañamiento para incorporarse a la experiencia. Ya no quieren cambiar, profesores que llevaban 25 años con el método tradicional dicen << yo ya no cambio (al sistema antiguo), ésta es mi vocación >>. Ellos están convencidos, no volverían atrás“, cuenta Xavier.

Ya no dictan clases, ahora trabajan en equipo y son coach de sus alumnos, les dan las instrucciones, los asisten, acompañan, observan y replantean.

El gran protagonista de la educación es el alumno que tenemos y en él tenemos que poner la mirada, en el alumno que, en el fondo, es el ciudadano que queremos conseguir para el siglo XXI. Ese es el protagonista, ahí tenemos que mirar”, añade María Jonquera Arnó, directora de la oficina técnica de educación jesuita.

Mito 3: Es caro de implementar

Una de las condiciones que pusimos en las experiencias piloto, es que costara lo mismo que el sistema tradicional. Es que si no, no podría ser, porque luego no podríamos generalizarla, no sería sostenible“, aclara el director.

Insiste que poco valen las experiencias que inyectan demasiados recursos, porque no pueden hacerse masivas. Horiztó 2020 cuesta lo mismo en horas de profesores, medios, etc., pero lo que sí se ha hecho es invertir en la capacitación de profesores y rediseño de las salas de clase. Los colegios de esta red ignaciana son particulares subvencionados (“concertados” los llaman), pero estos métodos también se están probando en escuelas públicas, en otros lugares de España. El problema económico no es real, es una gran excusa. El principal problema está la mente, en no querer soñar, no querer hacerse preguntas. ¿Y si los alumnos cuanto más habla el profesor menos aprenden? (…) Hay que hacerse preguntas muy duras que si no nos las hacemos, no estaremos dispuestos a cambiar“, sostiene Aragay.

Entonces ¿cómo se evalúa a los alumnos?

Imagen: Google.com
Imagen: Google.com

Los alumnos son evaluados sin exámenes. A diferencia del método tradicional, un profesor no tiene varios cursos, sumando más de 150 alumnos a su cargo, sino que dedica todo su tiempo y año a este grupo de 60 niños, en trabajo conjunto con otros dos profesores. Esto permite que los conozcan mejor a cada uno y que puedan realizar observaciones más detalladas de contenidos, habilidades, competencias y valores. “Hay una plantilla que dice cómo se va a observar, cómo se va a evaluar, hay pequeñas rutinas que han de hacer, exposiciones, observaciones, hay que buscar informaciones, subirla a un portafolio, etc.”, indica Aragay.

Hay autoevaluación, coevaluación y evaluación de los profesores que se traducen en notas. Al alumno se le da feedback constante y los niños conocen los objetivos de cada semana y las actividades para alcanzarlos, algo que evalúan cada viernes para ver si fue efectivo.

¡No hay excusa que valga!

El modelo implica un cambio drástico, riesgos y nuevos esfuerzos, pero los primeros resultados han sido tan positivos y la satisfacción de la comunidad escolar tal, que no hay por donde perderse.

“Lo más difícil fue soñarlo. Esto es lo más difícil siempre. Soñar el cambio. En educación no nos permitimos los sueños nunca, pasa en todo el mundo. Hay un mito histórico que dice que hay que tocar con los pies en el suelo y esto es un desastre”, comenta Xavier.

Insiste que no se trata de pensar en el cómo, sino primero en el qué. Luego de eso, de permitirse soñar el cambio, de provocarlo y hacerlo participativo, todo ha salido mucho más fácil. La educación mira demasiado a corto plazo.El proyecto Horitzó comenzó el 2010 y va hacia el 2020. Se tomaron cuatro años para planificar la idea, luego hacer un diagnóstico de problemas, lanzar el proyecto participativo con más de 13 mil personas, diseñar el método y finalmente implementar el piloto en 2014.

Una idea, que es muy importante: la educación se puede transformar. Es complejo, requiere tiempo, requiere planificación, requiere mucho sueño y mucha convicción y liderazgo, pero es posible. (…) La invitación es a salir de la zona de confort y atreverse a hacer un proceso serio, planificado, participativo, que sueñe”, sostiene Xavier.

Fuente: Eldefinido.cl

Imagen destacada: KimWendt – design RosanBosch (Centro Docente sueco Vittra)

Revisiones y aportaciones: Vittoria Veri Doldo ~ Health Coach

Health Energy Coaching

About Health Energy Coaching

Mi nombre es Vittoria Verí Doldo, una entrenadora persistente, intuitiva, optimista. La vida me tiene enamorada y compartir me aporta felicidad. Soy Health Coach, experta en el desarrollo del capital humano (personal y empresarial); el enfoque de mi trabajo es holístico ya que considero la persona como un todo. ¿Qué más decir? ¡Mi trabajo es mi pasión!

Comments

2 thoughts on “Revolución en unos colegios de Barcelona: eliminan asignaturas, exámenes y tareas [video explicativo]

  1. Hola de nuevo! Me da mucho gusto leerte y saludarte. Mi comentario es sobre los nuevos enfoques y estrategias en la educación: Muchos de ellos YA han sido probados con mayor o menor éxito, en otros lugares y por destacados pedagógos y psicólogos. Siempre dejan a mejorar ciertas áreas que exceden los límites de la educación/instrucción escolar, a saber: los contenidos no reflejan las necesidades reales del educando y el desarrollo de las ciencias. Y lo peor: los educandos JAMÁS vuelven a encontrar ese mismo entorno, enfoque y soporte teórico, en la VIDA UNIVERSITARIA y en su VIDA LABORAL (las empresas ven al empleado como “ganado”, que se limita a ser productivo y generar ganancias). Recibe un FUERTE ABRAZO MEXICANO y MIS MEJORES DESEOS PARA TI Y TODOS TUS SERES AMADOS! PAZ!

    1. Hola Rodolfo y gracias por tu comentario, me alegra mucho leerte y poder debatir. Entiendo tu punto de vista. Creo que hoy en día es igual de difícil tanto un cambio en el sistema educativo como una adaptación adecuada a las necesidades de la sociedad actual. Primero porque el cambio (radical o simplemente parcial) supone tirar al trasto una estructura o metodología de estudios incrustada en nuestra cultura y en nuestra historia; y segundo porque nos movemos a un ritmo tan rápido que mover un sistema educacional global al mismo ritmo resulta complejo, fuese solo por la resistencia al cambio o más bien los intereses o coste económicos, politicos y sociales que esto supone. Aún así….lo veo posible, aunque sea pasito a pasito. Seguimos…!!! Un abrazo Rodolfo, qué vaya muy bien tu día y muchas muchas gracias por tu contribución y por ser parte de esta comunidad 😉

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