Es esa sensación, ese instante en que algo cambia…

Es esa sensación que no puedes explicar en realidad. El despertarse de todos los sentidos a la vez, percibirlos como nunca en su máxima potencia. Y sentir al mismo tiempo como si la sangre se hace hielo y aún así circula en tus venas, en tu cuerpo y te calienta. Puede ser por esa persona que de repente entra en una sala, un cruce de miradas, una sonrisa espontanea y escondida. Microsegundos, ni la has visto, pero te ha llegado. Y algo cambia. O esa persona que conoces y que de repente, un día cualquiera, la ves.

No te limitas a mirarla, la ves de verdad. No te limitas a oírla, la escuchas.

Instantes en que algo cambia. Algo llega dentro de ti y te cambia.

Son estos momentos en que parece que todo no tenga ni forma ni sentido, que no puedes, que no das a más. Y aún así te sientes extremadamente vivo, demasiado vivo que piensas que no lo puedes aguantar, que no hay camino ni solución, que todo está estancado. Y aún así allí están tus sentidos, atrapan tu cuerpo, hacen que tus emociones quemen, y ya que no los puedes controlar te aterran. A aún así te llega, esa sensación. Y te cambia.

Es esa sensación vital que notas cuando sales a correr y disfrutas de como todos tus músculos, tu cuerpo, tu energía te empujan hacia adelante. Es esta fuerza, estas ganas, la adrenalina que desprendes que despierta tus sentidos. Y ese algo cambia.

Imagen: Pixabay.com

Es aquel abrazo, la sonrisa restauradora de alguien que llega, imprevista, voz del alma de alguien que simplemente está a tu lado aunque sea por un momento. Ese instante en que algo cambia, que hace vibrar todo tu cuerpo. Y allí están todos tus sentidos, despiertos, activos como nunca. Te enseñarían toda tu verdad si solo les dejaras, si solo no te asustaras, si solo no intentaras entender, interpretar, controlar, identificar. Allí está, esa sensación. El cuerpo se congela por un momento. Y te quemas, y te llega esa sensación. Y vibras, y algo cambia.

Y es aquella puesta de sol; la poderosa suavidad de las olas del mar; la briza del primer día en que te das cuenta que la primavera ha llegado; el viento frío que impertérrito sopla y te golpea y te da escalofrío y te recuerda que el invierno todavía es largo como largo es tu andar.

Imagen: en99palabras.blogspot.com

Y aún así despierta tus sentidos, hace que te encojes mimosamente en ti o que te acerques a quien te de calor, quien pueda acompañar aunque por un tramo corto, una parte de camino y así convivir con este viento que te corta si no te cuidas. Y es esa sensación que si la dejas, te cambia.

Son los recuerdos, esos momentos que sientes, visualizas, añoras, temes, rechazas, adoras y que no existen. Pero aún así los ves, tus sentidos se encienden y te trasladan donde necesitas estar, hacen vibrar tu interior y hacen renacer lo que ya no está. Esa sensación, sí esa, gracias a la cual algo cambia.

Es la ligereza de tu cuerpo cuando meditas, cuando te sientes integrado, allí donde estás, sin hablar, sin pensar, solo sentir, el despertar de tus sentidos, energía viva que se mueve en ti y fuera de ti, que lo une todo. Y vives ese algo que cambia.

Es el enamoramiento, sentirte embelesado, desnudo, lleno y vacío, fluctuante y con esa mirada de un idealista que todo lo ve con los ojos del otro. Sin los cuales cree que nada tendría sentido. Es como si todas las respuestas hayan llegado o quizás como si la necesidad de buscarlas haya desaparecido. Y una vez más, tus sentidos vibran, te hacen sentir vivo, tu cuerpo les sigue, responde a ellos. Y algo cambia. Te llega. Todo es claro.

Es un instante. Y luego lo olvidas. Siempre olvidamos, constantemente.

Olvidamos el amor…

Es esa sensación, que todo lo cambia…Y que si solo la dejáramos fluir, nos daríamos cuenta de que es lo único constante, infinito, seguro, vibrante que existe. Sin tiempo ni espacio. Solo es. Solo es Uno. Esa sensación. Solo es Amor.

Imagen destacada: © Elena Ray Microstock Library

© Autor: Vittoria Veri Doldo ~ Health Coach

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About Health Energy Coaching

Mi nombre es Vittoria Verí Doldo, una entrenadora persistente, intuitiva, optimista. La vida me tiene enamorada y compartir me aporta felicidad. Soy Health Coach, experta en el desarrollo del capital humano (personal y empresarial); el enfoque de mi trabajo es holístico ya que considero la persona como un todo. ¿Qué más decir? ¡Mi trabajo es mi pasión!

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